Cómo nace
CAF (Consultoria de Asociaciones y Fundaciones) gestión, nació a principios de 1998. “Nuestra ilusión era crear un despacho de profesionales para dar un servicio a las entidades sin ánimo de lucro. Estábamos trabajando en este sector y veíamos la necesidad de apoyarlas ofreciendo un servicio especializado y a medida. No conocíamos ningún otro despacho que fuera exclusivo de este sector”.
Necesidades detectadas que se pretendían cubrir
Queríamos ayudar a las entidades sin ánimo de lucro en su desarrollo particular y social. CAF gestión nació para cubrir un espacio que no existía profesionalmente en Barcelona: dar respuesta “exclusivamente” a las necesidades intrínsecas de las Organizaciones Sin Ánimo de Lucro , las cuáles realizan una labor fundamental dentro de la sociedad.
El tejido asociativo es muy complejo pero cuenta en muchas ocasiones con pocos recursos económicos y/o de personal. Conscientes, desde nuestra experiencia en el sector, de esta realidad y de la particularidad que requiere la gestión y dirección de este tipo de entidades, CAF gestión, quería ofrecer una atención específica y especializada, ofreciendo unos servicios complementarios de asistencia, asesoría y apoyo, que les permitieran poder invertir todos sus esfuerzos en su actividad fundacional.
Veíamos muchas entidades que empezaban a construirse y grupos de personas que se asociaban para trabajar por un mismo objetivo; todos ellos con mucha ilusión y con toda la voluntad para poder luchar por un mundo mejor, ayudando a quienes más lo necesitan. En este sentido, CAF gestión les ayudaba a que no perdieran esa ilusión y que continuaran diseñando los proyectos para cumplimentar sus objetivos, ofreciéndoles nuestro apoyo para ayudarlos en aquellos aspectos de gestión a los que no podían llegar.
Empezábamos a ver que CAF podría ser un recurso para ayudar a ayudar.
El paso de los años
Los primeros años fueron duros. El mayor problema de los posibles destinatarios de nuestros trabajos era su falta de medios económicos para contratar nuestros servicios....y no porque nuestros honorarios fueran elevados...sino porque como muchas entidades sin ánimo de lucro los presupuestos son pequeños sobre todo para partidas de gestión.
El esfuerzo profesional y económico al principio, el trabajo bien hecho, la confianza y proximidad con las entidades han ayudado a ir consolidando lentamente el despacho e ir creciendo.
Nuestros mejores embajadores siempre han sido nuestros propios clientes que nos han ido recomendando a otras entidades y nos han ayudado a crecer; así como, todos los profesionales que han trabajado y trabajan en CAF gestión, que han propiciado un vínculo de proximidad con los clientes.